El Servicio de Protección orienta y acompaña a aquellos niños, niñas o adolescentes que están pasando por un proceso de adopción.
Además, se encarga de los trámites del proceso judicial y psicosocial de susceptibilidad de adopción, determinado por un tribunal de familia.
Mientras este proceso judicial se desarrolla, los niños, niñas y adolescentes permanecen en residencias o con familias de acogida. Si el tribunal determina que el niño/a es susceptible de ser adoptado, se inicia el proceso de búsqueda y selección de una familia que haya sido certificada como idónea para la adopción.