Un encuentro cargado de emociones fue el marco de la primera ceremonia de certificación de Familias de Acogida del año que organizó el Servicio de Protección durante el sábado 7 de marzo, donde 8 grupos familiares fueron reconocidos con la idoneidad para recibir niños, niñas o adolescentes a su cuidado.
La certificación finaliza un proceso de evaluación y formación para la acogida, el cual se extiende cerca de tres meses y es desarrollado por un equipo multidisciplinario del Servicio de Protección que entrega diversas herramientas que contribuyen directamente a cambiar la historia de las infancias vulneradas.
"La Región del Biobío es líder a nivel nacional en certificar Familias de Acogida y también para la adopción; hoy sumamos a ocho familias que se suman a este gran desafío que es restituir el derechos de niños, niñas y adolescentes a vivir en familia, ese es nuestro foco como Servicio de Protección, que ojalá los niños pasen un tiempo muy acotado en una residencia y que la primera respuesta que entreguemos como sociedad y como Estado sea una familia", comentó el director nacional del Servicio de Protección, Claudio Castillo.
Durante 2025 en la Región de Biobío un total de 118 grupos familiares dijeron sí al acogimiento, es decir, finalizaron el proceso formativo y quedaron habilitados para entregar cuidados; un aumento del 57% respecto de 2024, donde fueron declaradas idóneas 75 familias.
Francisco Aguirre y Claudia Mozó forman parte de quienes fueron certificados y cuentan que tras recibir un folleto informativo fueron madurando la idea de convertirse en Familia de Acogida: "Con el tiempo fue naciendo esta inquietud, a través de las noticias que veníamos en la prensa sobre la vulnerabilidad en la niñez y de ahí nació nuestra idea de querer hacer algo al respecto", explicó Claudia.
El Programa Familias de Acogida busca ofrecer una alternativa de cuidado familiar temporal a niños, niñas o adolescentes que han sido vulnerados en sus derechos. La idea es que estos cuidados se mantengan hasta que se establezca una medida definitiva por el Tribunal de Familia, que puede ser la adopción o el retorno a su familia de origen.


